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jueves 26 de enero de 2012
Las Hierbas y Plantas de Marte XV según William Lilly
Ajo.
Nombre en Español.-Ajo, ajos.
Nombre en Inglés.- Garlick
Nombre en Latín.- Allium sativum
Descripción.
Se conocen especialmente – de toda la planta - los bulbos, que se presentan en grupos de seis a doce dientes que se encuentran a su alrededor los cuales están recubiertos de una fina película formando la cabeza.
El ajo contiene glucósido sulfurado, aluna, enzima, vitaminas A, B1, B2, C y niacina.
Las hojas de la planta son largas con una vaina que abraza el tallo y con gran número de flores blancas y de color lila.
La flor tiene seis estambres que flore en primavera y verano.
El fruto es pequeño y se presenta en forma de cápsula.
El color de la capa que envuelve los ajos es su elemento diferenciador en el mercado para distinguir tres tipos.
Ajo blanco o común. Es el ajo más consumido en los hogares españoles ya que resulta en seco un condimento ideal para numerosas recetas por su intenso sabor y aroma persistente. Su color exterior es blanquecino, y los dientes se distribuyen de forma aislada. Se puede conservar sin necesidad de nevera durante un gran período de tiempo. Su tamaño es mayor que el resto de tipos, pudiendo alcanzar diámetros de 10-12 cm.
Ajos morados o rosados. Su tamaño es menor y su color exterior se mueve en una amplia gama de morados-rosados. Su período de conservación es mayor que en el Ajo blanco.
Ajo tierno o Ajete. Se trata de la planta en su fase de juventud, a finales de invierno o comienzos de la primavera. Su textura presenta una menor rigidez que en su adultez, mostrándose como un alimento tierno que combina con platos de revueltos de verduras o tortillas.
Hábitat.
Aunque posee un origen incierto, se le considera oriundo de Asia, desde donde se extendió a toda Europa y desde allí hacia América por medio de los conquistadores españoles.
Requiere de suelos con buen drenaje, preferentemente algo arcillosos, ricos en nitrógeno, fósforo y azufre.
En general las características del ajo dependen de la riqueza del suelo donde crece.
Partes que se usan.
La cabeza con los dientes.
Acción medicinal y Usos.
Los ajos poseen una riqueza en proteínas e hidratos de carbono superior a otras hortalizas y verduras por lo que las superan en aporte energético. Los componentes que destacan por sus aportes son los minerales (potasio, fósforo, yodo, zinc y magnesio), vitamínicos (vitaminas B1, B3, B6, C y E), de naturaleza azufrada o sulfurosa y la aliina (responsable principal de su aroma y descubierta en los años 40 del siglo XX por el doctor y premio Nóbel suizo Arthur Stoll).
Esta naturaleza le confiere propiedades diuréticas, depurativas, antisépticas y antibacterianas por las que se ha utilizado desde hace cerca de 5.000 años.
El ajo es un alimento que puede prevenir las dolencias cardiovasculares ya que su consumo provoca vasodilatación, permite una mayor fluidez de la sangre y disminuye la presión a la vez que mejora la circulación sanguínea. Su consumo habitual regula los niveles de triglicéridos reduciendo los lípidos del organismo. Además es uno de los alimentos cuyo consumo reduce en un 50% el riesgo de padecer cáncer de estómago, según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Estados Unidos.
Las sustancias sulfúricas contenidas en el ajo son altamente volátiles y, transportadas por la sangre impregnan todos los órganos y tejidos del cuerpo en particular aquellos a través de los cuales estas sustancias son eliminadas como los riñones, pulmones, bronquios y piel.
El ajo crudo tiene propiedades antisépticas, fungicidas, bactericidas y depurativas. Se recomienda comerlo crudo ya que cocido pierde más del 90% de su efectividad.
Es empleado como hipotensor y para combatir paracitos intestinales. Contiene un aceite esencial llamado aliína, que se transforma en alicina siendo el responsable de su fuerte olor.
Estimula las mucosas gastrointestinales provocando un aumento de las secreciones digestivas y de la bilis.
Colabora en disminuir el nivel de acido úrico, es estimulante, diurético, descongestionante y expectorante.
El ajo ayuda a eliminar los viejos residuos que van quedando en el organismo, sus enzimas favorecen una buena síntesis de los ácidos grasos, ayudando a bajar el colesterol malo o LDL.
Su consumo frecuente provoca la vasodilatación (aumento del diámetro de los vasos sanguíneos; arteriolas y capilares), previniendo la hipertención arterial y la mala circulación.
En casos de reuma, da excelentes resultados, crudo, rallado, aplastado o picado, lo ponemos en una taza con un caldo de verduras, y lo tomamos media hora antes de las comidas.
También es utilizado como desinfectante, en casos de picaduras de insectos podemos frotarnos con ajo crudo. Son conocidas también, sus propiedades como sedante gracias a su alto contenido de fósforo y de azufre.
Muchos piensan que el ajo causa mal aliento y transpiración desagradable. Esto solo ocurre en las personas que lo consumen, y a su vez tienen una mala alimentación, en base a alimentos ricos en grasas y bebidas alcohólicas.
Al ser un exelente depurativo, el ajo eliminara toxinas constantemente, una vez liberadas , ya no se despide mal olor.
Las propiedades curativas del ajo lo han convertido en una de las pocas plantas que está presente en los grandes sistemas curativos del mundo, como son la medicina tradicional, la naturista y la china.
A partir de que Louis Pasteur demostrara a finales del siglo XIX que se trataba de un antibiótico natural, la ciencia no comenzó a investigar con interés las propiedades y virtudes de la planta.
De este modo, el doctor Arthur Stoll, médico suizo y Premio Nobel, dio a conocer la alicina, el gran principio activo del ajo con poder bactericida.
Estudios recientes consideran que el ajo previene el cáncer de estómago e intestino, debido a la presencia de alilos.
Además, en el sistema cardiocirculatorio es un excelente depurador de sustancias tóxicas y en caso de intoxicación de marisco o pescado conviene tomarlo rápidamente.
Disminuye la glucosa en sangre, los niveles de grasas como el colesterol, los triglicéridos y el ácido úrico, la tensión arterial, así como el número de latidos cardíacos, lo que permite prevenir los infartos y colaborar en su curación.
Esta planta hace la sangre más fluida por lo que previene la formación de trombos y coágulos, inhibiendo además el crecimiento y desarrollo de las bacterias que provocan meningitis, tifus o disenterías.
También es bueno para el aparato locomotor, contra la artrosis y el reumatismo, señalándose incluso en algunos estudios que ayuda a combatir el estrés y la depresión.
Historia.
Aunque se desconoce con exactitud el origen del ajo, se localiza en Asia Central en época remota, hace miles de años, desde donde se propagó al área mediterránea y de ahí al resto del mundo, siendo España el país que a finales del siglo XV lo introdujo en América.
Los sumerios, la primera civilización de la historia, ya lo usaban en el año 3000 antes de Cristo para combatir los parásitos y prevenir epidemias. Los egipcios dejaron constancia de su uso desde el año 1500 antes de Cristo para cefaleas, trastornos cardíacos, mordeduras de serpientes, parásitos, tumores y, mezclado con miel, para los problemas dentales.
En la antigua Grecia, el ajo se utilizó con fines mágicos, dietéticos y curativos. Homero rescató a Ulises con los poderes mágicos de la planta, Hipócrates hablaba de sus propiedades diuréticas y laxantes, y Aristóteles lo recomendaba contra la hidrofobia, mientras que en las Olimpiadas, los atletas comían un diente de ajo antes de empezar las pruebas.
El historiador griego Heródoto narra que los esclavos egipcios consumían ajo para evitar que las epidemias de tifus y cólera les restaran fuerzas durante la construcción de la pirámide de Keops. Los egipcios también lo emplearon en la momificación y como moneda.
Durante los siglos de dominio romano en la zona (desde el siglo III a.C. hasta el siglo IV d.C.) el ajo comenzó a formar parte de la dieta cotidiana como condimento en sus cocinas, siendo además una de las primeras culturas agrónomas que lo cultivó para su producción.
También era empleado como alimento energético, antiséptico y vigorizante para las tropas de asalto.
Esta civilización lo conocía como alium, palabra de origen celta de la que deriva el nombre de la salsa alioli.
Las propiedades curativas de los ajos hicieron que durante el imperio bizantino, y en la Edad Media, se siguiera utilizando en la farmacopea para tratar úlceras, dolor de oídos y neutralizar algunos venenos.
En la Edad Media se usó, además de con fines curativos, para combatir brujas, vampiros y malos espíritus.
Durante el siglo VII la benedictina Escuela de Salerno lo incluyó entre los medicamentos más respetados, iniciando así una de las épocas doradas en la utilización de esta hortaliza.
En España, al igual que previamente había pasado en Grecia, el ajo comenzó a consumirse con una doble medida de popularidad: un buen condimento para ensalzar sabores en las comidas y un mal acompañante en el aliento de los caballeros, incluso estando vedado para estos últimos durante parte del siglo XIV.
De la mano de los españoles, a finales del siglo XV, el ajo entraría en el continente americano como producto de condimentación.
Su papel preponderante como alimento de prevención para ciertas enfermedades como la peste llegaría hasta el Renacimiento (siglos XV-XVI).
Tres siglos más tarde Miguel de Cervantes reflejaría esta circunstancia en El Quijote aconsejando al escudero Sancho 'No comas ajos ni cebollas porque no saquen por el olor tu villanía'.
Durante los siglos XIX y XX el ajo volvió a contar como alimento de primer orden en Italia, España y Francia (actualmente España es la primera productora Europea y cuarta mundial).
Durante la II Guerra Mundial, el ajo se repartía entre los soldados para usarlo en las heridas.
En la Biblia, Libro de los Números, capítulo XI, versículo 5
"Acordándonos estamos de aquellos pescados que de balde comíamos en Egipto; se nos vienen a la memoria los cohombros, y los melones, y los puerros, y las cebollas y los ajos".
Roxana De Luchi.
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Tomado de:
http://www.remediospopulares.com/ajo.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Allium_sativum
http://www.plantasquecuran.com/plantas-medicinales/ajo.html
http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,543,m,2714&r=ReP-20059-DETALLE_REPORTAJESPADRE
http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,543,m,2714&r=ReP-20063-DETALLE_REPORTAJESPADRE
http://m.lacerca.com/noticias/reportajes/primer_productor_ajos_ue-69999-1.html
Fotos:
http://www.plantasquecuran.com/plantas-medicinales/ajo.html
http://favocan-respetoanimal.blogspot.com/2010/09/aliado-natural-para-hipertensos.html
http://www.cubana-santeria-yoruba.com/salud-y-medicina-tradicional-yoruba/el-ajo-medicina-natural
http://www.7735.com/es/sale/congelados-ajo-pelado-ec448
http://m.lacerca.com/noticias/reportajes/primer_productor_ajos_ue-69999-1.html
http://m.lacerca.com/noticias/reportajes/primer_productor_ajos_ue-69999-1.html
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Allium_sativum_003.JPG
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/24/Garlic_flower_head.jpg
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Allium_sativum_harilik_kyyslauk_estonia.JPG
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:2-ortaggio,Taccuino_Sanitatis,_Casanatense_4182..jpg
http://fichas.infojardin.com/bulbosas/allium-ajo-ornamental-alium.htm
http://macetohuerto-janina.blogspot.com/2009/06/mi-macetohuerto.html
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